viernes, 5 de diciembre de 2008

La hermandad

Hoy viernes tengo reunión con mi hermandad secreta. Bueno, no es secreta, de hecho muchos de los amables visitantes a este blog pertenecen a ella. Pero es divertido hacernos los misteriosos. Cómo me gusta mi hermandad no-secreta. Yo a veces intento explicarles, a ellos, a mis compañeros de hermandad, lo mucho que me ayuda, que me centra, que me alivia, que me serena, que me inspira reunirme con ellos.
Pero nunca encuentro cómo, me faltan las palabras. No importa, a ellos les sobran.
Uno de los miembros me dijo, cuando recién lo estrenaba, que este era un blog musical. Pues no, o sí pero no necesariamente. Pero me acordé de eso y pensé que hace tiempo que no colgaba una canción aquí.
Y al pensar cuál podría poner me vino a la mente una canción muy bonita y algo melancólica que escuché una madrugada en el coche de un amigo hace unos cuantos años. Luego pensé en una canción que repetía con frenesí adolescente acompañada de una amiga también frenética. También recordé una que cantaba al calor de las copas cada sábado con un amigo que tenía la deferencia de ir por mi y llevarme a casa cada semana. Y al final en una que hace no mucho me mostró un amigo y luego encontraba en todas partes.
Y luego pensé: va a ser que esto va de amigos y no de canciones.
Así que decidí dedicar esta canción a mis amigos de hermandad. La escogí porque siempre, siempre, me pone de buen humor. Como ellos.
P.D.M. It's not unusual, de Tom Jones.

3 comentarios:

merce dijo...

¡Como te comprendo! Esta hermandad es una maravilla. Despues de esta ansencia mia a estas interesantes sesiones, ayer me sentia con cierto nerviosismo, una mezcla de varias sensaciones, cierto miedo de no estar a la altura...
pero tambien el deseo de escuchar, de compartir, esta dulce pasión que nos une.

Lasosita dijo...

Somos piezas individuales de un todo común. Curiosamente, adictos a esos encuentros...
Somos, unos para otros, recargas de humor, de risas, de experiencias, de vivencias, de los trozos de nosotros mismos a los que vestimos con trajes de palabras. Sí, un buen club...

Marisa dijo...

Me siento orgullosa de pertenecer a tu hermandad no-secreta, porque experimento lo mismo que tus palabras también expresan.